Para empezar, se toman impresiones de tus manos, que se guardan para una posible consulta posterior. A continuación, se examinan las manos en profundidad, analizando su forma, color, textura, marcas, líneas y huellas dactilares, con el objeto de relacionar entre sí los diversos aspectos de tu vida, y ponerlos en relación con tu proyecto del alma.
En las huellas dactilares está inscrito tu proyecto del alma. Las líneas y la forma de la mano, que representan la personalidad y el desarrollo en una vida, pueden cambiar. En cambio, las huellas dactilares NUNCA cambian; se forman en la semana 16 después de la concepción, y forman el mapa del proyecto del alma. El proyecto del alma comprende dos aspectos: el propósito de vida y la lección de vida. El propósito es lo que venimos a hacer en esta vida, y la lección es lo que necesitamos aprender para hacerlo.
Gracias al análisis de la mano, se puede llegar a entender cómo los acontecimientos de una vida son fundamentales para el desarrollo del alma; conocer estos acontecimientos y circunstancias permite aprender de ellos y favorece nuestro crecimiento personal. En consecuencia, nuestra vida se llena de sentido y significado, produciendo satisfacción y felicidad. |